Las incoherencias sobre eutanasia.

Mientras que en marzo pasado el Parlamento autonómico andaluz aprobó la llamada Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, con el con el apoyo del gobierno socialista y de la oposición popular, que abre la Eutanasia, al limitar no sólo las acciones terapéuticas sino también a aquellas medidas de soporte vital que el mismo texto define destinadas a mantener las constantes vitales de un paciente, ahora el municipio de Roquetas de Mar anuncia a partir del próximo mes de octubre en un municipio en el que estará prohibido practicar la eutanasia a los animales abandonados.
Estos hecho son una muestra más de la pérdida de valores de una sociedad enferma en el que priman los animales frente a las personas, y mientras se prohibe la eutanasia para los primeros, se permite para los segundos.

AES denuncia el consenso PP y PSOE en Andalucía para abrir una puerta a la Eutanasia.

El Parlamento autonómico andaluz ha aprobado la llamada Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, texto que ha contado con el apoyo del gobierno socialista y de la oposición popular. Ambos consideran que se trata de una ley para asegurar las buenas prácticas médicas ante la muerte, que garantiza que se respete la voluntad del paciente, pero que nada tiene que ver con la eutanasia.

Alternativa Española entiende que si la argumentación del PP y del PSOE fuera cierta, si ese fuera el objetivo de la ley, nos encontraríamos ante un texto superfluo e inútil. La buena práctica médica, en estos casos, ya viene regulada por el Código de Ética y Deontología Médica de la Organización Médica Colegial que recoge que: “el médico no emprenderá acciones terapéuticas o diagnósticas sin esperanza, inútiles u obstinadas, y cuando el estado del enfermo no le permita tomar decisiones, seguirá las indicaciones realizadas por el propio paciente con anterioridad o la opinión de sus familiares responsables”.

Del mismo modo, para garantizar que se cumplan los deseos del paciente ante el final de la vida ya existe la ley 41/2002, de 14 de noviembre, Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y de Derechos y Obligaciones en Materia de Información y Documentación Clínica, en la que se regulan las voluntades anticipadas, y las cuestiones relativas al rechazo a tratamientos y el derecho a ser informados de la enfermedad y alternativas terapéuticas.

AES destaca, además, que se trata además de una ley irrealizable en la mayor parte de sus aspectos, pues mientras se compromete a ofrecer una habitación individual a los enfermos en situación terminal (artículo 26.1) o a que reciban los cuidados paliativos en el domicilio que designen dentro de la Comunidad de Andalucía (artículo 12), no aparece asignación presupuestaria alguna que acompañe al proyecto de ley. AES quiere subrayar que en la actualidad no todos los andaluces tienen garantizado el acceso a los cuidados paliativos.

AES quiere denunciar que la auténtica intención de esta ley, apoyada por socialistas y populares, es dejar abierta una puerta a la Eutanasia, ya que en la definición de “obstinación terapéutica” del proyecto legislativo se alude no sólo a acciones terapéuticas sino también a aquellas medidas de soporte vital que el mismo texto define destinadas a mantener las constantes vitales de un paciente independientemente de que dicha intervención actúe o no terapéuticamente sobre la enfermedad de base.

Se intenta aprobar la Eutanasia en Andalucía

logocomunicadosalmeriaAES denuncia la puesta en marcha de una ley para legalizar, encubriéndola semánticamente, la Eutanasia en Andalucía. AES recuerda que esto es posible amparándose en lo dispuesto en el Estatuto Andaluz consensuado entre PP y PSOE. AES estima que con este proyecto la junta abre la vía para que se legisle en el mismo sentido a nivel nacional.

La Junta de Andalucía ha presentado, para su discusión en el Parlamento Andaluz, un proyecto de ley titulado “Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte” que supone la primera regulación de la Eutanasia en España, aunque se haya esquivado el término y se ampare en resquicios legales para dar cobertura jurídica a la propuesta de la junta.
En dicho proyecto se contempla como práctica clínicas “buena” la denominada “sedación paliativa terminal” aun cuando ésta suponga acortar la vida; además se autoriza al paciente a rechazar o paralizar cualquier tratamiento o intervención aun cuando esto suponga poner en peligro su vida. Con ello la Junta esquiva semánticamente tanto la eutanasia activa como el suicidio asistido, aunque en la práctica se autorice. Además, según indica la Consejera María Jesús Montero, se coloca el “derecho del paciente” por encima de cualquier otro abriendo la puerta a la vulneración del derecho a la objeción por parte de los profesionales sanitarios.
AES quiere denunciar este nuevo ataque contra la Vida.
AES quiere significar que el Partido Popular se ha mostrado, según ha informado la propia consejera, favorable a que se regulen esos “derechos de las personas en el proceso de la muerte”.
AES quiere recordar, tal y como denunció en su día, que la puesta en marcha de esta normativa, que mediante resquicios legales puentea el problema de las competencias en esta materia, es posible porque el Estatuto de Andalucía, realizado de forma consensuada entre el Partido Popular y el Partido Socialista, apoyado por PP y PSOE, en su articulado abría la puerta a la Eutanasia.
AES estima que con este proyecto la Junta abre la vía para que se legisle en el mismo sentido a nivel nacional.