AES pide a Griñán que rectifique

logocomunicadosAES secunda las convocatorias de los padres de Marta del Castillo. AES ya contempla en su programa la necesidad de cambiar el Código Penal. AES está con quienes se sienten impotentes ante la decisión de proceder a excarcelar a los “asesinos”. AES exige al presidente de la Junta de Andalucía que pida excusas a la familia de Marta del Castillo por su insulto gratuito.
Casos como el de Marta del Castillo, uno más, indican la falta de poder disuasorio de nuestro Código Penal y la necesidad de su reforma, junto con la de las normas penitenciarias, incluyendo la instauración de la pena a cadena perpetua para casos como el de Marta del Castillo.
AES quiere subrayar que tanto el PP como PSOE buscan hacerse la foto con los familiares de las víctimas, hablan de cambiar la legislación, pero sin compromiso real alguno para hacerlo en el sentido punitivo que los españoles demandan.
AES tiene que rechazar las palabras del presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, calificando de circo las acciones emprendidas por una familia cuya desesperación comparten y comprenden casi todos los españoles no hipotecados por las tesis de sus respectivos partidos. AES exige al presidente de la Junta que rectifique y se excuse por sus palabras, porque de lo contrario tendremos que pensar que se burla del dolor de las víctimas.
AES secundará las manifestaciones convocadas por la familia, para exigir cambios legislativos que impidan que “los asesinos empiecen a salir de la cárcel uno a uno”, el próximo cinco de junio a las ocho y media de la tarde en Sevilla (Plaza Nueva) y en otros puntos de España (Marbella, Santander, Oviedo, Málaga, Alicante, Jerez de la Frontera y Zaragoza).

¿Cadena perpetua? Olvídense.

pacotorres
La reclamación de la implantación de la cadena perpetua en España es un tema recurrente que, desgraciadamente, vuelve a primera plana cada vez que se produce un asesinato como el de la niña Mari Luz o el de Marta del Castillo.

La conmoción social que acompaña la publicación de los detalles de los crímenes, la faz sonriente de los criminales, la idea de que los asesinos a duras penas si cumplirán algunos años de cárcel hacen que la sociedad civil reacciones y pida la inclusión en el Código Penal de la cadena perpetua.

Fundamentalmente por el amplio apoyo social, por el extendido consenso que despierta en la sociedad civil, los partidos juegan con las palabras para granjearse simpatías. Todos recordamos las buenas palabras del presidente José Luis Rodríguez Zapatero al padre de la niña Mari Luz; lo aparentemente receptivos que estuvieron, gobierno y oposición, ante las multitudinarias recogidas de firmas apoyando la petición. Pero no podemos olvidar que la misma respuesta suscitó el asesinato de Sandra Palo y su asesino se pasea hoy tranquilamente por las calles de España.

Los padres de la joven sevillana Marta del Castillo vuelven a pedir que se aplique la cadena perpetua a los asesinos de su hija. Quieren entrevistarse con el presidente del gobierno y esperan que los partidos les apoyen.

El Partido Popular, como siempre, ha buscado la mejor forma de aprovechar la indignación popular hablando de su apoyo al endurecimiento de las penas, buscando así que todos lean que secundan la petición de los padres, pero sin comprometerse (¡Cómo se va a comprometer Mariano!) a incluir en su discurso y en su programa la introducción de la cadena perpetua. El PSOE, que también apoya a los padres, se escuda en el hecho de que no tiene cabida en el texto constitucional.

La realidad es que ambos partidos, PP y PSOE, comparten la tesis de que sobre los derechos de los ciudadanos honrados, sobre los derechos de las víctimas, siempre debe situarse el sacrosanto derecho a la reinserción del criminal. Esa es su filosofía. La responsable, en última instancia, de que un asesino como el de Marta se permita el lujo de reírse ante las cámaras.

Francisco Torres